Nos encontramos en un contexto general complejo, donde todos sabemos que la situación del país no es sencilla. Las obras sociales, entre ellas PAMI, están con atrasos considerables en los pagos y, sin embargo, los sueldos de todos siguen estando al día.
Desde la dirección estamos haciendo grandes esfuerzos para sostener cada puesto de trabajo. Sin embargo, estamos recibiendo muchas quejas por situaciones que no deberían ocurrir: llegadas tarde, clientes que no son atendidos al cierre aun cuando el personal sigue dentro de la farmacia, teléfonos que no se responden y tareas básicas que no se cumplen.
Queremos ser claros: si una clienta llega unos minutos después del horario de cierre y ustedes todavía están dentro haciendo cajas u ordenando, no cuesta nada hacer una excepción y atenderla. Así como la empresa es flexible con ustedes en muchas situaciones, necesitamos que esa misma flexibilidad exista con los clientes.
Lo mismo con los teléfonos: durante el horario laboral, el teléfono de la farmacia tiene prioridad sobre el personal. Hoy hay demasiadas quejas por llamadas sin responder.
Los sueldos los paga la farmacia. Si a la empresa le va bien, a todos nos va bien. Si una farmacia funciona mal, eso termina afectando directamente al equipo que trabaja en ella.
A partir de ahora no vamos a tolerar más reclamos por falta de atención, por rechazos en el cierre o por teléfonos sin responder.
Necesitamos compromiso, responsabilidad y profesionalismo de parte de todos.
Rodolfo
Red Vig Farma